telapapahastaelfox
25 Sep 2006, 12:36
El ÚLTIMO MITO GUARANÍ: EL FAMILIAR COBRA OTRA VICTIMA
Por Hernán Mascietti (Defensa Indígena)
1. El Ingenio del Terror.
“El azúcar El Chango está manchada con sangre” dijo Ana González de la secretaría de Derechos Humanos de la Nación en la Cámara de Diputados en septiembre de hace dos años. Y no solo se refería en su discurso a las represiones de La Loma (16 –9 - 2003) y de la comunidad Iguopeigendá (5- 8 – 2004), sino a toda una historia de terror civilizador de una industria azucarera en el norte argentino. Desde sus comienzos, cuando Robustiano Patrón Costas en 1918 comenzó a quitar la tierra a los indígenas guaraníes (casi 1.000.000 de hectáreas salteñas eran de Patrón Costas en 1930) de la zona con ayuda del ejercito, también los esclavizó y perseguía con perros a quienes intentaban escaparse. Cuando lo fundó oficialmente en 1920 se hizo instalar una comisaría propia al frente de la fábrica, a mando, orden y capricho de los directores del ingenio y, en realidad, de cualquiera que tuviese la piel medianamente más blanca que los guaraníes de Orán. Como no eran suficiente la población de la zona, hizo borrar los registros de los guaranies en Orán (aún hoy figura la zona de Orán como territorio con una pausa de población autóctona, ENDEPA 2006 Los pueblos indígenas del chaco...) para traer más pueblos del chaco y más guaraníes de Bolivia. Se esclavizava a los niños para que cazaran las ratas y a los grandes que encontraban chupando una caña de azucar, lo llevaban a escarmentar a su propia comunidad y le arrancaban dientes con tenazas. Así surge también la leyenda del familiar (no se podía decir la verdad), de un monstruo que se comía a la gente que ‘desaparecía’ y dejaba a su familia sin ninguna razón, como que había un monstruo en la fábrica o en los plantíos que hacía desaparecer a la gente. En realidad eran los asesinos del Ingenio (uno de ellos muy famoso conocido como Pérez Fuentes o El gaucho Pérez, de sangre guaraní). Una justificación ficticia, el familiar, para contar la verdad sobre los rebeldes y sindicalistas que desaparecían.
2. Las comunidades guaraníes y el Ingenio San Martín del Tabacal.
El Ingenio usurpó las tierras de las comunidades de Orán, esclavizó a sus habitantes y ellos aceptaron esa situación porque seguían en sus tierras. Pero la maquinización de la década de 1960 y posteriores, hizo inútil la presencia de los propietarios originarios de estas tierras, por lo que comenzaron las primeras migraciones –lanzamientos hacia asentamientos en la ciudad (del poblado de La Cruz de La Loma a Villa Rallé Pichanal en 1964, del poblado de La Capilla de La Loma a Misión San Francisco en 1970). En 1980, con las primeras tandas numerosas de jubilados (desde las victorias sindicales y policía del trabajo –MTySS de la Nación Delegación Orán-), los jubilados indígenas son excluidos como extraños de sus tierras para usurpar terrenos fiscales (YPF- hoy barrio caballito) en Orán y en otros sectores de titularidad privada (Barrio Campo Chico, Constituyentes, entre otros). La gran debacle vino con la década de 1990, cuando los políticos peronistas corruptos entierran en el olvido a la policía del trabajo y se vende la empresa a manos extranjeras, sus 40.000 hectáreas cultivadas. Bajo la bandera de un federalismo mal entendido (divide y gobernaras) se pasaron las potestades de policía del trabajo de la nación a las provincias y hoy, la provincia de salta recibe los recursos con los cuales se mantenía la delegación en Orán, pero con la diferencia que hoy solo tiene dos empleados sin capacitación alguna y ningún vehículo para cubrir más de un 1.200.000 hectáreas. Así, con los operadores políticos del Ingenio (diputados Marcelo Lara Gros y diputada Beatriz Daher), el Ingenio San Martín tiene más de 8.000 empleados en negro, mal pagados (11 pesos por jornada de doce horas), trabajo infantil y exporta, luego del azúcar El Chango y naranjas, U$ 60.000.000 de dólares al año a la cuenta de la familia Bresky en la ciudad de Boston. Desde 1996 hasta 2002 la Seaboard Corp., dueña del Ingenio y Refinería San Martín del Tabacal, se ha maquinizado y ha despedido a 6.800 familias en una fiesta menemista que todavía dura en la provincia (Juan Carlos Romero fue el cocandidato de Menem en 2003). Esto ha hecho migrar las comunidades desde las colonias de trabajadores, seis mil familias que fueron obligadas a usurpar las tierras periféricas de la ciudad de Orán, colapsando su sistema económico de empleo urbano, abastecimiento y redes de solidaridad (iglesias, ong’s tradicionales), con la paralela des socialización de las generaciones urbanas guaranies (sin organización política en nuevas comunidades) y consecuente desviación social producida por encontrarse en un medio urbano agresivo y discriminador a su raza y costumbres. La situación de pobreza, delincuencia, suicidio adolescente y drogadicción infantil (desde fana hasta cerveza mezclada con lavandina) llegan a niveles nunca vistos en una ciudad que era estacionaria y pacífica. Se supone que el gobernador de la provincia es socio del Ingenio, pues antes que se vendiese viajó a Boston, y cuando regresó, el secretario de la Producción de la Provincia (Guillermo Yakulika) pasó a ser director de la empresa vendida bajo la suela de Richard Watt.
3. La represión privada del 5 de agosto de 2004.
Luego que la policía de la provincia recibiera la última orden del ingenio en la represión del 16 de septiembre del año 2003 (la loma) donde fueran denunciados 35 policías, la Seaboard Corp. contrató a la empresa SEARCH SA (seguridad de la embajada y consulados de Italia y del Vaticano en Argentina) para los trabajos sucios. La empresa SEARCH SA no levantó sospechas hasta que el 5 de agosto del año 2004 irrumpiera en la Comunidad Indígena Iguopeigendá de Río blanco Banda Sur e hiciera vivir una historia de terror hasta el punto de haber planeado la quema de una casa con tres niños indígenas dentro (las nenas de Sandra Mayuares). La fotografía publicada en la página de la Cámara de Diputados de la Nación (comisión de población) muestra un guardia de la SEARCH SA armado con un bate de béisbol en los campos de la comunidad. Benjamín Flores, una de las autoridades del Concejo de ancianos de la comunidad, quedó internado un mes luego de la golpiza, e inválido por dos años. La empresa SEARCH SA prefiera contratar a ex policías que fueran retirados de las ‘fuerzas’ con antecedentes de golpeadores o dados de baja por ‘sumarios violentos’, es así que entre los actuales detenidos de la SEARCH SA se encuentra un carapintada.
4. Los changos naranjeros.
Uno de los barrios creados por la gran migración de los últimos despidos masivos creados por la venta de la empresa fue el Barrio Estación, el que no deja de ser otro asentamiento donde las cuadras son laberintos de piecitas que ofician de ‘casas’ donde están hacinadas las familias guaraníes. De este barrio y de otro también de tierras fiscales provienen los changos naranjeros, el cual es otro rebusque para llevar algo de dinero a su familia, pues venden las naranjas al por menor en los alrededores de un mercado que se encuentra allí cerca. En vez del robo urbano, decidieron el robo rural, en vez de robar a los pobres o no- tan- pobres- como- ellos, decidieron robarle a una empresa que se lleva 150 millones de ganancias al extranjero y que tiene más de 50.000 hectáreas de monocultivos, solo una elección de dos, casi de Robin Hood. Había un trato implícito con los camioneros, ellos se entraban muy adentro de los caminos que llevan a las naranjas, a eso de las nueve de la noche llegaban, esperaban el último camión (eran tres los camioneros que podían ser), el camión pasaba despacito por ese cierto lugar, cada uno llenaba una sola bolsa de naranjas, antes de pasar el puente que lleva al poblado de la frutícola, el camión bajaba la velocidad otra vez y bajaban cada uno con su bolsa, le daban una bolsita de coca y bica al camionero- y llegaba cada uno a la casa como a las once de la noche. Ya antes los habían agarrado y les habían pegado, así se dice que murio ‘luisito’ hace tres años (2003) que apareció muerto en el canal. De todas formas, estas torturas no eran denunciadas porque era ‘venderse que uno es un ladrón’. Pero el juego de los guardias del Ingenio ya pasó a diversión para poder divertirse pegándoles gratis a chiquillos “ladronzuelos”. El miércoles 13 de septiembre de 2006 fueron no más de cuatro del grupo de diez o doce que acostumbraban ir. Entre ellos Claudio José Araus y su hermano apodado ‘el mulita’ (Sergio Gustavo), a quienes les tendieron una emboscada -siendo entregador el camionero-, torturaron a Claudio Araus, lo rociaron con gasoil y jugaban a prenderle fuego, mientras Claudio (de 17 años) se hacía encima y lloraba rogando que le devolvieran la vida.
http://img72.imageshack.us/img72/5451/madresdm3.jpg
Por Hernán Mascietti (Defensa Indígena)
1. El Ingenio del Terror.
“El azúcar El Chango está manchada con sangre” dijo Ana González de la secretaría de Derechos Humanos de la Nación en la Cámara de Diputados en septiembre de hace dos años. Y no solo se refería en su discurso a las represiones de La Loma (16 –9 - 2003) y de la comunidad Iguopeigendá (5- 8 – 2004), sino a toda una historia de terror civilizador de una industria azucarera en el norte argentino. Desde sus comienzos, cuando Robustiano Patrón Costas en 1918 comenzó a quitar la tierra a los indígenas guaraníes (casi 1.000.000 de hectáreas salteñas eran de Patrón Costas en 1930) de la zona con ayuda del ejercito, también los esclavizó y perseguía con perros a quienes intentaban escaparse. Cuando lo fundó oficialmente en 1920 se hizo instalar una comisaría propia al frente de la fábrica, a mando, orden y capricho de los directores del ingenio y, en realidad, de cualquiera que tuviese la piel medianamente más blanca que los guaraníes de Orán. Como no eran suficiente la población de la zona, hizo borrar los registros de los guaranies en Orán (aún hoy figura la zona de Orán como territorio con una pausa de población autóctona, ENDEPA 2006 Los pueblos indígenas del chaco...) para traer más pueblos del chaco y más guaraníes de Bolivia. Se esclavizava a los niños para que cazaran las ratas y a los grandes que encontraban chupando una caña de azucar, lo llevaban a escarmentar a su propia comunidad y le arrancaban dientes con tenazas. Así surge también la leyenda del familiar (no se podía decir la verdad), de un monstruo que se comía a la gente que ‘desaparecía’ y dejaba a su familia sin ninguna razón, como que había un monstruo en la fábrica o en los plantíos que hacía desaparecer a la gente. En realidad eran los asesinos del Ingenio (uno de ellos muy famoso conocido como Pérez Fuentes o El gaucho Pérez, de sangre guaraní). Una justificación ficticia, el familiar, para contar la verdad sobre los rebeldes y sindicalistas que desaparecían.
2. Las comunidades guaraníes y el Ingenio San Martín del Tabacal.
El Ingenio usurpó las tierras de las comunidades de Orán, esclavizó a sus habitantes y ellos aceptaron esa situación porque seguían en sus tierras. Pero la maquinización de la década de 1960 y posteriores, hizo inútil la presencia de los propietarios originarios de estas tierras, por lo que comenzaron las primeras migraciones –lanzamientos hacia asentamientos en la ciudad (del poblado de La Cruz de La Loma a Villa Rallé Pichanal en 1964, del poblado de La Capilla de La Loma a Misión San Francisco en 1970). En 1980, con las primeras tandas numerosas de jubilados (desde las victorias sindicales y policía del trabajo –MTySS de la Nación Delegación Orán-), los jubilados indígenas son excluidos como extraños de sus tierras para usurpar terrenos fiscales (YPF- hoy barrio caballito) en Orán y en otros sectores de titularidad privada (Barrio Campo Chico, Constituyentes, entre otros). La gran debacle vino con la década de 1990, cuando los políticos peronistas corruptos entierran en el olvido a la policía del trabajo y se vende la empresa a manos extranjeras, sus 40.000 hectáreas cultivadas. Bajo la bandera de un federalismo mal entendido (divide y gobernaras) se pasaron las potestades de policía del trabajo de la nación a las provincias y hoy, la provincia de salta recibe los recursos con los cuales se mantenía la delegación en Orán, pero con la diferencia que hoy solo tiene dos empleados sin capacitación alguna y ningún vehículo para cubrir más de un 1.200.000 hectáreas. Así, con los operadores políticos del Ingenio (diputados Marcelo Lara Gros y diputada Beatriz Daher), el Ingenio San Martín tiene más de 8.000 empleados en negro, mal pagados (11 pesos por jornada de doce horas), trabajo infantil y exporta, luego del azúcar El Chango y naranjas, U$ 60.000.000 de dólares al año a la cuenta de la familia Bresky en la ciudad de Boston. Desde 1996 hasta 2002 la Seaboard Corp., dueña del Ingenio y Refinería San Martín del Tabacal, se ha maquinizado y ha despedido a 6.800 familias en una fiesta menemista que todavía dura en la provincia (Juan Carlos Romero fue el cocandidato de Menem en 2003). Esto ha hecho migrar las comunidades desde las colonias de trabajadores, seis mil familias que fueron obligadas a usurpar las tierras periféricas de la ciudad de Orán, colapsando su sistema económico de empleo urbano, abastecimiento y redes de solidaridad (iglesias, ong’s tradicionales), con la paralela des socialización de las generaciones urbanas guaranies (sin organización política en nuevas comunidades) y consecuente desviación social producida por encontrarse en un medio urbano agresivo y discriminador a su raza y costumbres. La situación de pobreza, delincuencia, suicidio adolescente y drogadicción infantil (desde fana hasta cerveza mezclada con lavandina) llegan a niveles nunca vistos en una ciudad que era estacionaria y pacífica. Se supone que el gobernador de la provincia es socio del Ingenio, pues antes que se vendiese viajó a Boston, y cuando regresó, el secretario de la Producción de la Provincia (Guillermo Yakulika) pasó a ser director de la empresa vendida bajo la suela de Richard Watt.
3. La represión privada del 5 de agosto de 2004.
Luego que la policía de la provincia recibiera la última orden del ingenio en la represión del 16 de septiembre del año 2003 (la loma) donde fueran denunciados 35 policías, la Seaboard Corp. contrató a la empresa SEARCH SA (seguridad de la embajada y consulados de Italia y del Vaticano en Argentina) para los trabajos sucios. La empresa SEARCH SA no levantó sospechas hasta que el 5 de agosto del año 2004 irrumpiera en la Comunidad Indígena Iguopeigendá de Río blanco Banda Sur e hiciera vivir una historia de terror hasta el punto de haber planeado la quema de una casa con tres niños indígenas dentro (las nenas de Sandra Mayuares). La fotografía publicada en la página de la Cámara de Diputados de la Nación (comisión de población) muestra un guardia de la SEARCH SA armado con un bate de béisbol en los campos de la comunidad. Benjamín Flores, una de las autoridades del Concejo de ancianos de la comunidad, quedó internado un mes luego de la golpiza, e inválido por dos años. La empresa SEARCH SA prefiera contratar a ex policías que fueran retirados de las ‘fuerzas’ con antecedentes de golpeadores o dados de baja por ‘sumarios violentos’, es así que entre los actuales detenidos de la SEARCH SA se encuentra un carapintada.
4. Los changos naranjeros.
Uno de los barrios creados por la gran migración de los últimos despidos masivos creados por la venta de la empresa fue el Barrio Estación, el que no deja de ser otro asentamiento donde las cuadras son laberintos de piecitas que ofician de ‘casas’ donde están hacinadas las familias guaraníes. De este barrio y de otro también de tierras fiscales provienen los changos naranjeros, el cual es otro rebusque para llevar algo de dinero a su familia, pues venden las naranjas al por menor en los alrededores de un mercado que se encuentra allí cerca. En vez del robo urbano, decidieron el robo rural, en vez de robar a los pobres o no- tan- pobres- como- ellos, decidieron robarle a una empresa que se lleva 150 millones de ganancias al extranjero y que tiene más de 50.000 hectáreas de monocultivos, solo una elección de dos, casi de Robin Hood. Había un trato implícito con los camioneros, ellos se entraban muy adentro de los caminos que llevan a las naranjas, a eso de las nueve de la noche llegaban, esperaban el último camión (eran tres los camioneros que podían ser), el camión pasaba despacito por ese cierto lugar, cada uno llenaba una sola bolsa de naranjas, antes de pasar el puente que lleva al poblado de la frutícola, el camión bajaba la velocidad otra vez y bajaban cada uno con su bolsa, le daban una bolsita de coca y bica al camionero- y llegaba cada uno a la casa como a las once de la noche. Ya antes los habían agarrado y les habían pegado, así se dice que murio ‘luisito’ hace tres años (2003) que apareció muerto en el canal. De todas formas, estas torturas no eran denunciadas porque era ‘venderse que uno es un ladrón’. Pero el juego de los guardias del Ingenio ya pasó a diversión para poder divertirse pegándoles gratis a chiquillos “ladronzuelos”. El miércoles 13 de septiembre de 2006 fueron no más de cuatro del grupo de diez o doce que acostumbraban ir. Entre ellos Claudio José Araus y su hermano apodado ‘el mulita’ (Sergio Gustavo), a quienes les tendieron una emboscada -siendo entregador el camionero-, torturaron a Claudio Araus, lo rociaron con gasoil y jugaban a prenderle fuego, mientras Claudio (de 17 años) se hacía encima y lloraba rogando que le devolvieran la vida.
http://img72.imageshack.us/img72/5451/madresdm3.jpg